| ■ Evaluar los riesgos de explosión. ■ El entorno de trabajo sea tal que este se pueda realizar de forma segura. ■ Clasificar en zonas, las áreas en las que pueden formarse atmósferas explosivas, garantizando en ellas la aplicación de disposiciones mínimas establecidas y si procede la señalización de accesos a estas áreas. Cuando en un mismo lugar de trabajo se encuentren trabajadores de varias empresas, cada empresario será responsable de todos los asuntos que se encuentren bajo su control, aunque sin perjuicio de la responsabilidad individual de cada empresario; el empresario que tenga la responsabilidad de ese lugar de trabajo coordinará la aplicación de todas las medidas relativas a la seguridad y salud de los trabajadores. La Directiva impone al empresario la obligación de elaborar y mantener actualizado un documento de protección contra explosiones o una serie de documentos que satisfagan los requisitos mínimos. Este documento incluye la identificación de los supuestos, la evaluación de los riesgos y la definición de las medidas mínimas a adoptar para garantizar la salud y seguridad de los trabajadores. Con la finalidad de asegurar un trabajo sin riesgo para la salud, higiene, y seguridad de los trabajadores en instalaciones de atmósferas explosivas, los empresarios propietarios como máximos responsables de estos emplazamientos deben hacer hincapié en la mentalización hacia la seguridad por parte del personal que trabaja en las instalaciones, poniendo para ello a su alcance los medios para la formación adecuada. Por último, indicar que las directivas basadas en los artículos 100A y 137 son aproximadamente una docena fijando cada una de ellas un número mayor o menor de requisitos esenciales de seguridad, siendo de vital importancia la obligación, tanto para fabricantes como para usuarios, la evaluación de los riesgos. |